Cambio 16 de Chihuahua

Cambio 16 No. 35
chihuahua@cambio16.gob.mx


Los chihuahuenses pusieron la alegría y el color

4 de diciembre de 2016

Los chihuahuenses pusieron la alegría y el color

Eduardo Morales

65visitas

Más de 20 horas y mil 500 kilómetros en autobús separan a las comunidades serranas de Creel y San Rafael, ubicadas en el municipio de Bocoyna y Urique, respectivamente, en lo profundo de la Sierra Tarahumara, de la histórica ciudad de Morelia, Michoacán.

La antigua “Valladolid” albergó al Encuentro Nacional Deportivo Indígena 2016 del 23 al 26 de noviembre, y que lució con un escenario inolvidable para la vista y la memoria.

Llegamos “barridos” como decían los chavos, eran las siete de la mañana del miércoles 23 y hacía un frío que calaba directo en los huesos, Morelia nos recibió con un viento gélido que amenizó la mañana y la prueba de campo traviesa comenzaba a las nueve, no hubo tiempo ni de desayunar, apenas un café y salimos a prisa a lo alto de la Sierra. Allá, en la comunidad de San José de las Torres, Tenencia de Jesús del Monte, retirada a más de una hora, nos esperaba un paisaje bastante familiar, la distribución de los montes era parecida a Chihuahua, salvo por la flora que, aunque muy diferente, lucía espléndida.

Los varones inauguraron el encuentro, tres vueltas en un circuito de 5 kilómetros los recibió tras su largo viaje sin descanso, ahí, no quedó de otra más que disfrutar de la belleza natural y hacer lo propio: correr como en casa.

Aunque los resultados no fueron los esperados, pues no hubo medallas para Chihuahua, la atención se centró en nuestra delegación:

Con 10 kilómetros por delante, María del Refugio Cadena, “Cuquita” para sus amigos y Juanita Castro, representaron a Chihuahua en la rama femenil. No habían avanzado dos kilómetros para cuando Juanita se detuvo de golpe, ya no aguantaba sus tenis y Cuquita le prestó los de ella. “Ponte los míos, al cabo yo siempre corro descalzo”, le dijo. Cuando la oriunda de Creel bajó para la primera vuelta, el público estalló, parecía increíble que corriera así, descalza, bajo un sol abrazador, que a esa hora ya calaba en la espalda, los ánimos se pusieron a tope y no faltaron los chiflidos y los gritos de aliento: “¡Ya no hay de esas, carajo!”, “¡Échale ganas no te rajes!”, se oían entre la multitud.

En esa carrera participaban competidoras y competidores provenientes de 18 entidades de país.

Para cuando Cuquita llegó a la meta, las palmas fueron para ella, le “llovieron” abrazos y felicitaciones; cansada, tuvo que ingresar a la ambulancia donde fue atendida para su recuperación, sin presentar problemas médicos.

La noche llegó y la Plaza de San Francisco albergó la inauguración del Encuentro, acudieron todas las delegaciones participantes, así como directivos del deporte nacional, estatal (Michoacán) y el propio gobernador de la entidad sede, además de prensa local y nacional.

Luciendo sus atuendos tradicionales, tanto varones como mujeres rarámuris se presentaron en la plaza, robaron miradas y de nueva cuenta fueron el centro de atención; la prensa enloqueció tomándoles fotografías. Los participantes de las otras entidades corrieron a mezclarse para el recuerdo, todo mundo quería una foto con ellos, eran los únicos que vestían y lucían su tradicional vestuario, con gran orgullo y contentos de representar a Chihuahua y su etnia a nivel nacional.

La ceremonia no se quedó atrás, la presentación de los anfitriones fue sensacional, el Juego de Pelota Purépecha, tradición milenaria, subió la adrenalina a tope entre los presentes, pues los purépechas jugaron con garra, la pelota envuelta en llamas, literalmente, volaba de un lado a otro de la plaza y dejaba un destello a su paso. Continuaron y cerraron con la proyección de un video mapping en el Templo de San Francisco, que se vistió con los colores y representaciones gráficas más tradicionales de la región, desde las catrinas y flores hasta los revolucionarios.

En cada juego se notó el compañerismo y amistad que predominó por encima de los resultados.

Terminadas las competencias siguió el relato de las anécdotas: la del competidor que tomó una ruta alterna a sus compañeros y todos creyeron que se había perdido, o los que no querían regresar a su tierra. “Aquí nos queremos quedar a vivir, en el hotel con todo pagado”, decían entre risas y otros más que dejaron atrás pérdidas familiares: “Le dedico este gol a mi tío que se nos adelantó hace unos días”.

El cierre del Encuentro Nacional Deportivo Indígena no pudo ser mejor, la delegación entera se hizo presente desde temprana hora, abarrotó las calles al más puro estilo rarámuri, con sus vestidos de colores que llenaron de vida el monumento a “La Paloma”, huaraches de llanta y una sonrisa en su rostro, tanto hombre y mujeres apoyaron a los corredores en la prueba de ruta de los 15 y 10 kilómetros, donde una vez más, Cuquita fue la sensación a nivel nacional; esta vez, corrió con la vestimenta tradicional y descalza, sí, no le importó el impacto de sus pies ligeros en el duro pavimento, terminó agotada, pero con las palmas que se quedarán para siempre en su memoria y en la de todos los presentes.

Al final, tanto autoridades deportivas a nivel nacional como las propias del estado y demás delegaciones, aprovecharon para capturar el momento, pues no todos los días se ve un escenario así, con tanto color, alegría, entrega, garra, sacrificio y un compañerismo sin precedentes.

ooo---000---ooo

Ayúdanos a encontrarla

Si cuentas con información ingresa a pasaeldato.gob.mx y llena el formulario en el apartado “Ayúdanos a Encontrarlas”. Tu denuncia es totalmente anónima y segura. #FEM #BúsquedaEnVida